El aceite de oliva extra virgen es ideal para cocinar debido a su sabor, aroma fuerte y a su alta calidad nutricional. Puede utilizarse tanto para cocinar a baja temperatura como para freír.
Aceite de oliva: tiene un punto de humo de 190-216 grados Celsius.
Aceite de coco: tiene un punto de humo de 177 grados Celsius.
Aceite de palma: tiene un punto de humo de 160-175 grados Celsius.
Aceite de girasol: tiene un punto de humo de 230 grados Celsius.
Aceite de maíz: tiene un punto de humo de 225 grados Celsius.
Aceite de almendras: tiene un punto de humo de 216 grados Celsius.
El aceite de oliva extra virgen tiene un punto de humo más bajo que otros aceites debido a su alta calidad y al hecho de que no ha sido sometido a procesos de refinación, por lo tanto es una excelente opción para cocinar y freír.
Algunas de las formas en las que se puede utilizar el aceite de oliva extra virgen en la cocina son:
En aderezos para ensaladas y verduras.
Para marinar carnes, pescados, mariscos y legumbres.
Para cocinar arroces y pastas.
Freír masas como empanadas, papas fritas o apanados.
Para saltear verduras o huevos y hacer guisos.
Para hacer panes y repostería.
Para dar sabor a salsas y dips.
El aceite de oliva extra virgen es muy versátil en la cocina, es muy saludable debido a su alto contenido en antioxidantes y ácidos grasos monoinsaturados.