Nuestra política está orientada por la legislación chilena de protección al consumidor y por un genuino compromiso de calidad:
Plazo de devolución voluntaria: Si simplemente cambiaste de opinión o el producto no era lo que esperabas, aceptamos devoluciones dentro de los 7 días corridos posteriores a la entrega. Esto aplica siempre que el producto esté sin abrir, sin uso, en su empaque original y en perfecto estado, tal como lo recibiste. Por ejemplo, si compraste un aceite de oliva y decides devolverlo, la botella debe estar sellada, con su etiqueta intacta.
Condiciones de cambio: Ofrecemos cambio por otro producto o nota de crédito (gift card) de valor equivalente, si así lo prefieres, en lugar de devolución de dinero. Los cambios están sujetos a stock disponible. Si quieres un cambio por producto de distinto precio, arreglamos la diferencia (te cobramos extra si es mayor, o te devolvemos si es menor).
Costo de envío en devoluciones:
Si la devolución es por gusto personal o desistimiento, el costo de envío de vuelta corre por tu cuenta. Puedes traernos el producto a nuestra bodega o te podemos ayudar a coordinar el retiro con un courier, pero ese flete se te cobrará o deducirá del reembolso.
Si la devolución/cambio es por un error nuestro o producto defectuoso, nosotros cubrimos todos los gastos de logística involucrados. (Más sobre eso abajo.)
Procedimiento: Para iniciar una devolución voluntaria, envía un correo a info@extravirgen.store indicando tu número de pedido, producto a devolver y motivo. Te guiaremos en el proceso, pero generalmente es: empacar el producto de forma segura, coordinamos el retiro o te indicamos dónde enviarlo, y una vez que lo recibimos y revisamos, procedemos al cambio o reembolso.
Excepciones: Por higiene y seguridad alimentaria, no aceptamos devoluciones de productos perecibles abiertos (a menos que presenten un desperfecto de calidad). Tampoco de productos que por su naturaleza no puedan reingresarse a inventario (ej: té a granel fraccionado, o productos personalizados). En casos de productos con “satisfacción garantizada” (lo mencionaremos explícitamente si aplica), podríamos hacer excepciones más allá de la ley, porque confiamos en ellos – pero se evaluarían caso a caso.
Nuestra política busca ser lo más amigable para el cliente posible, sin dejar de cuidar la integridad de nuestra mercadería. Al final, queremos clientes felices que vuelvan, no alguien con un producto que no le gustó arrumado en casa.